Busca senderos antiguos

"Paraos en los caminos y mirad,

y preguntad por los senderos antiguos,

cuál es el camino bueno,

y andad por él,

y encontraréis sosiego para vuestras almas"

(Jeremías, 6, 16)

Muchas veces uno está desconcertado ¿Dónde ir?, ¿Qué hacer? bien, nada nos fuerza a un deseo, a nada le encontramos pasión, nada es lo suficientemente fuerte como para que sin "esforzarnos" el esfuerzo se torne oración sublime a nuestro cantar interior.


Párate, ante todo detente en ti mismo, pon el freno, deja de hacer todo lo que haces y párate. No se puede llenar la taza si ya está llena. No se puede crear el movimiento en ti si ya está lleno de pulsiones automáticas.


Mira, obsérvate, siéntete, mira, mírate, mira el mundo ¿Cuánto hace que no miras? estamos bajo el yugo de nosotros mismos, cegados por nosotros mismos, por nuestros automatismos, por nuestra constante pulsión neurótica que cual máquinas mal programadas seguimos y seguimos hasta atrofiarnos. No vemos, no nos damos cuenta. Ver, observar, mirar. Mirar precisa de atención, atención libre de acción.


Pregunta por los senderos antiguos. La enseñanza de la liberación de si mismo está en el mundo desde que el mundo se hizo a si mismo. Nada nuevo hay bajo el sol, nada se inventa, todo se redescubre. Pregunta por la enseñanza antigua, la enseñanza que ha perdurado, pregunta por aquello que conocen los sabios, allí donde no llega el mundo generalista y mecánico. Pregunta por el "buen camino", caminos hay muchos, senderos... infinitos maestros, pero pocas buenas respuestas. Hay muchas respuestas convincentes, pero pocas acertadas. Busca el buen sendero, pues la búsqueda sin el objetivo claro nos hace vagar por el mundo caminando sin avanzar.


Una vez sepas cuál es el buen camino debes andar por él, ahí es donde la mayoría de los seres humanos fracasan, sabemos lo que debemos hacer, pero algo en nosotros nos impide realizarlo y nos volvemos a mitad de camino. Esa es la verdadera tortura de unos cuantos que han visto su camino pero no se atreven a caminar por él. Sí caminar el buen camino es difícil pues nos propone dejar de caminar en círculos y tomar una dirección, tener una certeza, decidirnos, tomarnos las riendas a pesar del propio mundo. Vivirnos, caminarnos a nosotros mismos. ¡Cuantos saben cual es su camino y a pesar de ello no pueden caminar por él! Tristeza extrema sobre ellos.


Quien camina su camino encuentra sosiego en su alma. Sosiego en el alma, la profundidad de nosotros estará en paz pues estará acometiendo aquello por lo que ha nacido, estará en armonía con los tres centros: mental, emocional y corporal y sobrevendrá la alegría de estar, de ser, de pertenecer. El vacío se disipa, el dolor puede seguir, puede que la vida siga siendo igual de ingrata, pero sabremos quiénes somos y en qué encuentra paz nuestra alma, nuestra esencia, nuestra parte más pura de nosotros, sin los condicionamientos exteriores, sin introyectos emocionales, sin cuerpos alienígenas dentro de sí mismo. Siendo uno con uno mismo. En perpetua armonía.

©2020 Gerard Castelló Duran

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