Lo sagrado y lo profano en el sexo

El trabajo del la Biosexualidad es llevar la espiritualidad a todos los niveles de nuestra vida. Ese es uno de los misterios mejor guardados del sexo. La vida es sexo. No sólo algunos "aspectos" de la vida, sino la vida en si misma.


Este misterio es realmente difícil de entender y una de las cosas más importantes a aprender en nuestra vida, es el núcleo de toda enseñanza auténtica. La terminación hacia la que podemos llegar al proceder en un camino espiritual. La idea de la biosexualidad es que todo, absolutamente todo, es sagrado. Entendamos primero qué significa algo sagrado. En la vida existen dos conceptos: lo sagrado y lo profano. Ahora bien, si la energía sexual nos dice que todo es sagrado, podemos entender que lo profano también es sagrado.


"Lo sagrado es el respeto a la vida. La espiritualidad es el respeto de lo esencial: amar la vida, amar todas las vidas." (Bruno San Marco).

Es decir, entender que algo sagrado es algo que puedes amar, algo digno de ser amado. En este caso, desde la biosexualidad consideramos que todo es digno de ser amado.


Así mismo, lo sagrado es digno de ser amado por ser amor. Un templo, por regla general, es sagrado, no por que se le ama, sino porque dentro del propio templo está el amor, es decir, se ama aquello que contiene amor. De esta forma el considerar que todo es sagrado, es por creer firmemente que todo se puede amar, porque todo contiene amor.


Después de esta contundente afirmación sobre el trabajo, no es cuestión de entender tanto cómo nos sentimos en relación al mundo, sino de aprender a relacionarnos con el mundo según como es.

Si consideramos que todo es sagrado, entonces consideraremos que nada existe salvo eso. Así pues, todo cuando sea no digno de ser amado, es una percepción errónea de la realidad y por lo tanto falsa.


La Biosexualidad nos ayuda a ver, a despertar a la realidad de la vida.


El trabajo consiste en un recorrido hacia el redescubrimiento de la verdad inherente en la humanidad.

Aprender a ver el mundo tal como es, aprender a descubrir de nuevo la verdad que, a través de nuestra propia neurosis, ha sido olvidada.


Este concepto nuclear de este camino que también postulan algunos tántricos nos abre a un mundo de preguntas, dudas y bloqueos que, poco a poco, hemos de ir respondiendo y desbloqueando.

©2020 Gerard Castelló Duran

  • Facebook
  • Instagram
  • Twitter
  • YouTube