¡Por un árbol!

"Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol."

- Martin Luther King


Lo más importante es que no lo haría por esperanza. Sabe que todo terminará mañana, lo hace por amor al mundo, no por la supuesta "esperanza" que debemos tener en la humanidad. La esperanza es como decir "ahora no estoy pero espero estar", el amor es "ahora estoy y estaré".


Se habla demasiado de la esperanza, nuestra vida a veces es estúpida, hacemos cosas que no nos interesan y para aplacar esa sensación de que "algo no va bien" nos inundamos de eterna esperanza. La esperanza no es vivir el ahora, el momento presente y mucho menos amarlo. Vivimos esperanzados y vivimos a medias, proyectando nuestra ilusión en un futuro que siempre está por delante de nosotros.


A veces creo que hay que ser pesimistas. Es lo que hay ahora, punto. Acepta lo que hay y aprende a vivir con ello. ¿Quieres cambiar? pues empieza a caminar.


A veces se confunde la paciencia con la esperanza, la paciencia es aquella que camina y sabe que y "confía" en llegar. Confía en si misma, en sus capacidades. La esperanza cree que el cambio llegará de fuera. La paciencia precisa de perseverancia, de constancia. La paciencia es activa, precisa de un esfuerzo interior.


La esperanza es la callada necesidad de pensar que el mundo se abrirá ante tus ojos y te iluminará con todo lo que necesitas, no habrá que sufrir ni luchar. Tal como estar en el útero materno. En el fondo deseamos volver al útero. Creemos que alguien nos despertará y nos llevará de vuelta al útero.

Ok, mientras unos esperan esperanzados otros caminan con sus pies.

©2020 Gerard Castelló Duran

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