¿Qué es el tantra?

¿Qué es el Tantra? El tantra es una filosofía milenaria, una ciencia, un arte: El tantra es una forma de vida, que nos aporta múltiples posibilidades de vivir en armonía con todos los aspectos de nuestra vida, físicos, emocionales y mentales.


El término sánscrito tantra, traducido literalmente, significa “tejido”, “entretejido” o “entramado” y tiene su raíz en tan, “extender” o “expandir”. En un sentido técnico, tantra significa continuidad, es decir, la continuidad entre el cuerpo y la mente, entre la realidad externa y la interna. Por todo ello, la definición tradicional de tantra es “aquello que extiende la sabiduría”.


El tantra es el telar donde se teje la tela de la vida con nuestras emociones, sentimientos, deseos, miedos, etc. Es el culto al éxtasis y el éxtasis es realizar cada acto de nuestra vida plenamente conscientes, es vivir con plenitud el momento presente creando relaciones de respeto y libertad.


Aunque las enseñanzas tántricas se remontan casi cinco milenios, los textos tántricos empezaron a aparecer en los primeros siglos de la era cristiana. Se dice que existen 108 volúmenes originales, más numerosos comentarios y ensayos sobre los primeros, en los que está definido el sistema tántrico y enumeradas sus prácticas.


Estos antiguos libros ofrecen a sus practicantes una forma completa de vivir; engloban el ámbito material y físico, aspectos mentales y psicológicos, y la espiritualidad. Aunque se le ha calificado como el “yoga del sexo”, el elemento sexual del Tantra es sólo una parte de su enfoque; las metas del Tantra son más elevadas y amplias que simplemente lograr habilidad en el amor. La meta última es la unidad. Los tántricos aspiran a una conexión o unión espiritual, experimentar el yo individual como parte del Todo indivisible. En términos más “actuales”, podríamos decir que la meta consiste en lograr la autorrealización o la integración personal, o simplemente la totalidad. Para ayudar a lograr esa Unidad, se recurre a técnicas de visualización y meditación, y se practican ritos de unión sexual y una forma de comunicación con la pareja altamente desarrollada. Para los tántricos, la pareja es el vehículo con el que se va de nuestra realidad mundana a un plano superior de la realidad, un estado de consciencia cósmica en la que no hay dualidad.


El tantra es la absoluta aceptación de todo, no se rechaza nada, esa es su esencia, en el tantra todo es sagrado, todo puede ser nirvana. Una de sus múltiples facetas de estudio es la sexualidad, que es la que más nos ha llamado la atención a los occidentales porque para nosotros es un tema tabú.


En la antigua India, la sexualidad era estudiada como una forma de arte, sabían que la unión sexual era la llave para llevar armonía a las relaciones, a la familia y a la sociedad en general.


El sexo es un lienzo donde se pinta con absoluta claridad nuestra alma. Es un baremo preciso y directo, sólo hay que indagar y profundizar sobre cuál es el mensaje que nos está revelando. Raras veces el problema raíz es sexual ni de pareja, es individual y personal. Por lo tanto, no es de extrañar que nos “preocupe” tanto nuestra sexualidad, pues estamos tan desconectados de nosotros mismos, que nuestro cuerpo y nuestra alma hablan a gritos desde nuestras relaciones íntimas y no los escuchamos.


El sexo tántrico se vive con el corazón, sintiendo nuestro cuerpo como un todo, viendo lo sagrado en cada parte de él, gozar y disfrutar sintiéndonos fusionados, compartiendo nuestra esencia, regalándosela a nuestro amante como ofrenda de amor e íntima comunión. Tantra es amor, por encima de lo correcto e incorrecto, por encima de quien sea y cómo me muestre, es ver la grandeza en el otro y en mi mismo.

©2020 Gerard Castelló Duran

  • Facebook
  • Instagram
  • Twitter
  • YouTube